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Make multitude, make autonomy, make worlds
Hacer multitud, construir autonomia, crear mundos
Venecia 30, 31 de marzo y 1 de abril | 2007
Centro Sociale Rivolta - Piazzale Carlo Giuliani - Marghera
Organiza: Globalproject en colaboración con la Associazione Ya Basta y Uninomade
Tres días de encuentro y debate para construir colectivamente conocimiento, pensamiento y proyectos dentro y contra el Imperio.
Programa
Presentación
El espacio productivo, social y político en el que vivimos, nos movemos y luchamos, tiene hoy un carácter inmeditamente global.
Aunque tanto la organización planetaria e interdependiente de las redes de explotación del trabajo vivo y la marcha de las bolsas y los mercados financieros, como el despliegue de la comunicación, confirman inequivocamente esta idea, han sido eventos capaces de hablar un lenguaje rebelde de liberación comprensible y vivibles en los cinco continentes los que con mayor fuerza nos han convencido de esta premisa analítica: el levantamiento zapatista del primero de enero de 1994, la revuelta de Seattle en diciembre de 1999 o los días de lucha en Génova en 2001, las movilizaciones contra la guerra de febrero de 2003 o la multiplicidad de conflictos que atraviesan el presente.
Desde nuestros territorios del noreste de Italia, ese mismo aire de revuelta se respiramos hoy en el movimiento que se agita contra la nueva base mlitar estadounidense en la ciudad de Vicenza, que une el conflicto y la defensa de los bienes comunes a la lucha colectiva contra la guerra global.
La derrota del golpe. Del unilateralismo a la “governance”.
El ciclo de mando caracterizado por el diseño del unilateralismo estadounidense, teorizado por los Neo-con y encarnado por la administración Bush, que encontraba en la doctrina y en la práctica de la “guerra preventiva” su principal instrumento, ha llegado a su límite. Ese verdadero golpe en el Imperio ha sido derrotado por las múltiples resistencias que ha ido encontrando en su camino: del movimeinto de lucha contra el modelo neoliberal de globalización hasta la insurrección, a veces armada, de las poblaciones que soportan el ataque y la ocupación militar directa.
No obstante, esto no significa que la mayor potencia político-militar del planeta no continúe con una acción caracterizada por actos de guerra de carácter unilateral: tanto la escalada bélica en Irak como las intervenciones en África son buenas pruebas de ello. Sin embargo, en nuestros días la estrategia “bushista” se encuentra aislada, también de las otras élites mundiales.
Se está de hecho diseñando en torno al concepto de “governance” una nueva forma de mando más artículada y flexible: un sistema de relaciones de poder de naturaleza multilateral y multipolar. La crisis de los mecanismos de la soberanía imperial y su legitimidad se convierte en este contexto en un dato irreversible y permanente, poniendo sobre la mesa nuevos dispositivos destinados a afrontar y controlar el irreductible deseo de libertad de las multitudes.
No hablamos de la actualización y propuesta de renovadas ilusiones reformistas, desde el momento en que en el actual nivel de desarrollo capitalista los espacios materiales de mediación resultan mínimos, sino de un modelo en el que encontramos los elementos ya presentes en ciclos precedentes recombinados de diferentes maneras: políticas redistributivas y represión, compromisos y guerra presentada como operaciones de policía internacional, “intervención humanitaria” o, incluso, “misión de paz”.
Continentes, zonas bisagra, territorios: de espacios de la geopolítica del mando a laboratorios de la lucha por la liberación
La “governance” multilateral se articula en grandes áreas regionales a las que corresponden viejas y nuevas potencias económicas, políticas y militares que se despliegan sobre la escena imperial: Europa y Rusia, China e India, Norteamérica y América Latina.
Hay también diversas áreas del planeta que representan otras tantas zonas bisagra, terrenos de enfrentamiento y conflicto por la conquista de recursos y poderes, particularmente visibles en Oriente Medio, Asia Central y algunas partes de África.
Las contradicciones abiertas en cada una de estas diferetes áreas reproponen temas y problemas que asumen un significado general y una valencia compleja. El primer objetivo del Global Meeting, a partir del cuadro de referencia que hemos esbozado, es el de reconstruir colectivamente esta cartografía de las luchas y de la dominación.
Sin embargo, no queremos conformarnos con la simple “fotografía de lo existente”: pensamos que podemos indagar e identificar igualmente las características que articulan un campo común a las multiples formas de conflicto social que se desarrollan a escala planetaria, así como que precisamente son esas trazas comunes las que diseñan un horizonte posible de transformación radical y liberación, puesto que cada momento de resistencia a las formas viejas y nuevas del poder contiene en sí mismo, de manera embrionaria o plenamente desplegada, la construcción de relaciones sociales más allá de lo existente.
Algunos de nosotros resumimos todo este bagaje político y analítico en la relación entre “ruptura” y “éxodo constituyente”, otros preferimos hacer referencia a eso que los zapatistas han definido como “la Otra Campaña”: el nexo que liga el rechazo de la explotación y la práctica material del derecho de resistencia por parte de un ejército armado, con el desarrollo de experiencias de autogobierno local, el crecimiento de redes cada vez más amplias de cooperación entre iguales y la afirmación de la irreductible autonomía de las luchas de la multitud respecto de una dimensión político-institucional que trata permanentemente de reconducirla a la jaula del poder soberano.
Es precisamente en este espacio de investigación sobre las nuevas formas de organización de las multitudes dentro y contra el sistema de dominio imperial de la “governance”, donde puede tomar cuerpo un nuevo proyecto de democracia radical y absoluta
Esta perspectiva no puede cobrar vida en fórmulas de síntesis política general que se sitúan hoy fuera de la historia, sino que puede y debe caminar por la senda de recorridos concretos y puntuales de lucha y de organización.
Por eso, con el espíritu de discusión abierta que lo caracteriza, proponemos que el Global Meeting se convierta en lugar de elaboración de propuestas compartidas por todos y todas las que lo atraviesen y construyan. En este sentido, pensamos tanto en la discusión de las iniciativas de lucha que habrá que activar con ocasión del encuentro del G8 que se celebrará en Alemania el próximo mes de junio, como en la construcción de una red de investigación militante sobre la composición social y política de las multitudes migrantes en Europa y en sus fronteras.
Estas propuestas se conectan directamente con la necesidad de repensar radicalmente el espacio político europeo por parte de aquellos y aquellas que vivimos y luchamos en los territorios de este continente, revistiéndolo de una dinámica constituyente capaz de poner en el centro del escenario continental la cuestión de la guerra y de la paz, de la defensa de los bienes comunes, de la renta y de las condiciones de vida de nuestras comunidades, tal y como la batalla de las mujeres y los hombres de Vicenza nos está dejando ver en nuestras tierras, en la práctica de movimientos y luchas sociales multitudinarias que estiran la tensión que expres su deseo de autonomía, autodeterminación y autogobierno.
Sobre estas y otras propuestas queremos encontrarnos y construir un puente con la contribución de todos y todas.